Introducción
El cerebro humano es un órgano muy complejo constituído por cientos de millones de células nerviosas llamadas neuronas. El cerebro controla las funciones de la mayoría del resto de los órganos como el corazón, los riñones, manos y piernas. Controla los movimientos y sensaciones, así como la memoria.

El cerebro ejerce este control a través del intercambio de mensajes entre las neuronas. Varias neuronas se comunican entre sí usando señales eléctricas, las cuales son facilitadas por sustancias químicas llamadas neurotransmisores.

Cualquier disfunción o anormalidad en este sistema de señales químico y eléctrico conduce a convulsiones llamadas crisis epilépticas. Algunas crisis epilépticas pueden también involucrar rigidez del cuerpo y la pérdida de conciencia. Aunque cualquiera de nosotros tiene alguna posibilidad de experimentar una crisis alguna vez en su vida, la epilepsia es una condición médica en la cual la persona sufre de crisis repetidas en cierto periodo de tiempo.

Causas de la Epilepsia
Existen múltiples causas de la epilepsia. La mayoría de ellas tienen que ver con la conducción anormal de los impulsos eléctricos en el cerebro. Alguna de las causas son:

  • Golpes/heridas en la cabeza muy severos
  • Infartos cerebrales, tumores o cualquier problema que cause falta de irrigación sanguínea al cerebro.
  • Ciertas medicinas o sustancias tóxicas.
  • El retiro súbito de ciertas medicinas o sustancias adictivas.
  • Enfermedades como la difteria, meningitis, paperas o rubeóla que dañan las neuronas.
  • Fiebre alta o traumatismo al momento del parto.

Existen ciertos eventos que pueden desencadenar un ataque epiléptico:

  • Luces centelleantes demasiado fuertes (discotecas)
  • Ruidos fuertes
  • Estrés, tensión y falta de sueño
  • Cambios abruptos en las condiciones de iluminación
  • Bajos niveles de azúcar en la sangre
  • Suspender los medicamentos antiepilépticos

Signos y síntomas
Antes de cada crisis, algunos pacientes experimentan ciertas sensaciones como cambio en su temperatura corporal, ansiedad, sonidos, gustos u olores peculiares. Estos signos de advertencia varían de paciente a paciente y son llamados aura. Las sensaciones de aura pueden o no preceder a los ataques.

Dependiendo del grado de afectación del cerebro, existen varios tipos de crisis epilépticas.

Las crisis generalizadas involucran una disfunción en una gran parte del cerebro. Existen muchos tipos de crisis generalizadas:

  • En las crisis de ausencia, el paciente puede perder el sentido sólo por pocos segundos. la boca se tuerce y la mirada se pierde.
  • En las crisis tónico-clónicas, el paciente pierde la conciencia. El cuerpo se pone rígido, y los músculos se tensan y se relajan a la vez. El paciente puede dejar de respirar por unos segundos, pierden el control de los esfínteres y se muerden la lengua.

Las crisis parciales involucran sólo una región reducida del cerebro. En las crisis parciales simples, el paciente no pierde la conciencia. En las crisis parciales complejas, el paciente puede experimentar las sensaciones de aura y una pérdida parcial de la conciencia.

Tratamiento
La epilepsia puede ser controlada en la mayoría de los pacientes con la medicación apropiada. La elección del medicamento depende de varios factores como el tipo y severidad de las crisis, la edad y condición física del paciente. De manera general, los medicamentos antiepilépticos regulan los químicos neurotransmisores que ayudan a que las señales eléctricas sean enviadas entre neuronas.

En casos muy extremos, el médico puede aconsejar una operación a cerebro abierto para modificar las acciones de las neuronas en ciertas partes del cerebro.

Precauciones
Para un paciente epiléptico, si se conoce cual es la causa que desencadena una crisis, se debe evitar a toda costa.

Consejos en general
El paciente debe llevar consigo una tarjeta de información médica que describa su condición, los medicamentos que está tomando y qué hacer en caso de que experimente una crisis. Se debe mencionar en la misma datos de familiares o personas de contacto, así como del médico tratante.

Los medicamentos antiepilépticos son más efectivos cuando sus niveles en el organismo son mantenidos en la forma adecuada. Su médico ha establecido una dosificación que mantiene el nivel apropiado de los mismos. Aún los cambios más ligeros en los horarios o dosis de medicación pueden arruinar todo el tratamiento. Si no toma sus medicamentos en la forma adecuada, podría empezar a tener (o continuar) con las crisis. El tomar sus medicamentos en forma apropiada puede ayudarlo a lograr un mejor control sobre su padecimiento.

De ahí que el paciente nunca debe detener el tratamiento sin tener la aprobación del médico. El adecuado apego al tratamiento le ayudará a llevar una vida normal.

Respetando el tratamiento
Para obtener el mayor beneficio de sus medicamentos, necesita tomar en forma consistente la dosis correcta del medicamento indicado en la hora conveniente. Esto puede ser difícil pero siguiendo estos consejos estratégicos, usted lo puede lograr.

  • Infórmese acerca de los medicamentos que está tomando. Memorice sus nombres, su función, y los efectos secundarios que pudieran llegar a presentarse con ellos. Asegúrese que sabe perfectamente la hora y la dosis exacta con la cual debe tomarlos.
  • Haga la toma de su medicamento tan simple como sea posible. Trate de planear los momentos en que debe tomar sus medicamentos coordinándolos con sus actividades regulares, por ejemplo al tomar sus alimentos o cuando se esté alistando para ir a la cama. Esto le ayudará a recordar el tomar sus medicamentos.
  • Lleve consigo una lista de sus medicamentos cuando visite a su médico. Hágale saber si está teniendo problemas con su horario de medicación o si ha tenido cambios en su salud que pudieran afectar sus necesidades de medicación, como un incremento súbito de las crisis, pérdida o incremento de peso, efectos secundarios inesperados e intolerables o cualquier otra condición médica inesperada.
  • A su médico puede tomarle algún tiempo el hacer ajustes controlados y cuidadosos para encontrar la mejor combinación, horario y dosificación que mejor controle su padecimiento. El objetivo es impedir las crisis mientras que al mismo tiempo se impidan al máximo cualquier efecto secundario. Una vez que se haya encontrado la dosis adecuada, es importante seguirla al pie de la letra.

Ayudando a un paciente que sufre una crisis
Las crisis epilépticas pueden ser muy impresionantes para la persona que las presencia. Sin embargo, usualmente el paciente no siente ningún dolor. No trate de detener la crisis una vez iniciada. No restrinja al paciente durante la mismo.

Como regla general, tenga únicamente cuidado con las heridas que la persona pueda sufrir durante la crisis. Por ejemplo, si el paciente se desmaya, asegúrese que la caída no lo lastime. Espere a que se recupere del episodio y ofrezca ayuda si al término de la crisis la persona parece mareada y confusa.

En caso de que las crisis reincidan una tras otra, busque asistencia médica. Si el paciente deja de respirar y su piel se torna azul, vigílelo de cerca. Usualmente, la respiración se normaliza. Sin embargo, si la persona no es capaz de respirar apropiadamente DESPUÉS de que la crisis concluye, consiga ayuda médica de inmediato.

Si el paciente usa ropa ajustada como corbata o saco, aflójela. Acomode a la persona en posición de decúbito (de lado). En caso de que el piso sea de concreto, coloque un cojín bajo su cabeza.

No de agua en la boca a la persona. Aleje de ella cualquier objeto filoso o peligroso como puede ser una sombrilla o algo parecido.

Cosas que cuidar durante una crisis
Usted puede ser capaz de proveer retroalimentación valiosa al doctor que está tratando a la persona que tuvo la crisis. Trate de recordar:

  • De qué forma se agitaba el cuerpo de la persona
  • Cuánto duró la crisis
  • Qué comportamiento tenía la persona antes de la crisis
  • Informar si la persona sufrió alguna herida durante la crisis

Llevando una vida normal con epilepsia
La epilepsia es perfectamente compatible con una vida normal, feliz y completa. La mayoría de la gente con epilepsia asiste a la escuela, tienen amigos, trabajo y familia. Algunas veces, el enfrentar las reacciones de la gente puede ser la parte más difícil de vivir con epilepsia. El mantener una actitud positiva es la clave. De la misma manera lo es el tener un fuerte sentido de auto estima e independencia, que haga énfasis en las habilidades que posee cada individuo en lugar de las dificultades que tiene que enfrentar.

Gente famosa con Epilepsia

ESTADISTAS/LÍDERES

  • Alejandro El Magno
  • Julio César
  • Napoleón Bonaparte

PINTORES

  • Vincent Van Gogh

COMPOSITORES

  • Peter Tchaikovsky
  • Ludwig van Beethoven

ACTORES

  • Richard Burton

ESCRITORES

  • Dante. El autor de la Divina Comedia.
  • Moliere
  • Jonathan Swift, el autor de Los viajes de Gulliver
  • Charles Dickens, autor de Oliver Twist
  • Lewis Carroll, autor de Alicia en el país de las Maravillas
  • Agatha Christie

   

 


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